Tomás Bisonó 4 enero, 2017

La mecánica de la brazada en el estilo libre

El estilo libre es considerado el estilo base de la natación, pero realizar una perfecta brazada de libre requiere la ejecución de la biomecánica correcta. Para facilitarte el aprendizaje de la brazada perfecta, hoy te mostraré los detalles de la mecánica de la brazada en el estilo libre.

En Julio del 2015 regresé a mi tierra natal de la República Dominicana procedente de los Campeonatos Panamericanos de Natación Máster, celebrados en la ciudad de la eterna primavera, Medellín, Colombia. Entre la felicidad de haber logrado los objetivos que me había propuesto para esa justa continental máster, también arribé a Santo Domingo cargando una dolorosa lesión en mi hombro izquierdo.

Un leve desgarro del tendón supraespinoso sufrido durante una de las postas en las que participé durante la sexta versión de los Panamericanos Máster empezaba a afectar la cantidad de tiempo que podía dedicar a mis entrenamientos. Después de haber consultado con un especialista sobre la condición de la articulación y empezar una larga serie de terapias, me vi forzado a cambiar ciertos aspectos de mi brazada de libre.

desgarro-del-supraespinoso
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La noción de “la brazada perfecta”, algo que muchos entrenadores buscamos incansablemente en nuestros nadadores, puede que no exista. Veamos primero, de manera detallada, la mecánica de la brazada de libre, para ver si logramos identificar los aspectos que conforman una brazada de clase mundial.

La mecánica de la brazada en el estilo libre

El punto de equilibrio

Empecemos por comentar que no existe una brazada de libre universal para todas las distancias en las que se compite en natación. Aunque la mecánica es similar para todas las distancias, las fases de propulsión para las brazadas típicas de los velocistas, nadadores especialistas en pruebas de semi fondo y nadadores de aguas abiertas difieren en longitud y en la velocidad de su recorrido subacuático.

Si empezamos el recorrido de la brazada en el punto en el que el brazo se encuentra estirado delante de la cabeza y en línea directa con el hombro, debemos primero considerar la profundidad a la que este se extiende, llamandolo el punto de equilibrio. Piensa en esta posición como la que provee al cuerpo del nadador el balance necesario durante la posición más hidrodinámica que este puede asumir en el agua.

punto de equilibrio en el estilo libre
punto de equilibrio en el estilo libre

Irónicamente, este punto no es igual para todos los nadadores. Es más, esta posición va a depender del tipo de estructura musculo esquelética del hombro que posee cada atleta. La misma afectará de manera directa los dos parámetros que nos ayudan en la determinación y producción de una brazada mas efectiva: el ritmo de brazadas y la longitud de la brazada.

Considera que cada uno de estos parámetros como si fueran los cimientos de una casa. Si no construyes una vivienda sobre cimientos sólidos, la misma puede sucumbir frente a cualquier sismo de mediana intensidad. En este sentido, si no enseñamos correctamente los fundamentos de la brazada de libre, no podremos desarrollar un buen ritmo de brazada que compagine correctamente con la longitud de brazadas ideal para cada nadador.

Durante la extensión del brazo, la mano debe colocarse con una ligera orientación hacia abajo con relación al angulo asumido por el brazo. Esta posición de la mano ayudará a que se realice un agarre o preparación correcta de la brazada. Esto representa el inicio de la fase de propulsión de la brazada y es por coincidencia uno de los aspectos más ignorados por muchos nadadores.

posicion-de-la-mano-en-estilo-libre
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El agarre o enganche

Si alguna vez has emergido desde dentro la piscina por encima de uno de sus costados sin la necesidad de usar las escaleras laterales, habrás inconscientemente realizado el movimiento base del agarre o enganche requerido para la brazada en el estilo libre. Inclusive, es posible que lo hayas hecho durante tus juegos como niño.

pull-out
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Después que la mano se encuentre en la posición correcta, dando inicio a su trayecto hacia atrás, las fuerzas de arrastre empiezan a influenciar ese movimiento de la mano. Estas fuerzas causan que la mano empiece una trayectoria en forma de arco que la moviliza hacia atrás y hacia abajo con relación a su punto de inicio, descrito más arriba (punto de equilibrio).

Una vez la mano se coloca con una orientación hacia atrás, el antebrazo empieza a realizar un movimiento hacia abajo, culminando el mismo en una posición de 90 grados con relación a la superficie del agua y a la parte superior del brazo. Esta posición se le llama “codo alto” o early vertical forearm (EVF) en Ingles.

evf
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Cuando el brazo se coloca en posición con el codo alto, finaliza la fase de agarre y da inicio la fase de propulsión. Pero antes de entrar de lleno en el tema de la propulsión de la brazada de libre es vital explicar los efectos de las fuerzas de arrastre cuando el brazo se encuentra con el codo más próximo a la superficie del agua.

Mientras el nadador se desplaza hacia adelante debe combatir la resistencia que el agua ejerce sobre su cuerpo. Las fuerzas de arrastre aplicables al desplazamiento hacia adelante del nadador se incrementan de manera significativa durante las transiciones inevitables entre brazadas así como cuando el nadador no logra las posiciones hidrodinámicas que permiten que el agua resbale con más facilidad por su cuerpo.

En este sentido, las fuerzas de arrastre de las que hemos estado hablando también ejercen su efecto cuando el brazo se encuentra iniciando la fase de propulsión. La magnitud con la que las fuerzas afectan el desplazamiento del nadador dependerá de la posición del brazo y el tiempo que este esté expuesto durante la fase de propulsión de la brazada.

fuerzas-de-arrastre-sobre-el-brazo
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Si el nadador realiza la brazada recta, como es el caso para muchos velocistas de élite, aumenta el área sobre la cual influencian las fuerzas de arrastre sobre el brazo. Su efecto o magnitud va a depender de la velocidad a la cual el nadador se esté desplazando a través del agua. Sin embargo, si el nadador posee un brazada caracterizada por el codo alto, al asumir esta posición reduce significativamente el área sobre la cual influyen las fuerzas de arrastre sobre el brazo. Asimismo, incrementa el espacio efectivo de propulsión en comparación con una brazada con el brazo recto.

Esto resulta en un nado más eficiente, generador de mucho menos turbulencia, lo que se traduce en menos cansancio resultante durante el nado y el mantenimiento con más facilidad del ritmo de brazadas ideal  para el nadador.

La fase de propulsión

Cuando inicié el cambio de mi brazada de libre por la lesión en el hombro que venía cargando, me di cuenta que la manera que la estaba realizando era incorrecta desde que la aprendí cuando tenía 7 años de edad. Uno de los movimientos que más se me dificultaron fue el de la rotación o palanqueo que debe hacer el hombro para preparar la brazada con el codo alto.

En un inicio, fui tímido durante la fase de aprendizaje o adaptación. Al tener un concepto erróneo de la mecánica de esta brazada, pensé que realizándola me agravaría más la lesión. Pero, cuando empecé a realizar correctamente los movimientos biomecánicos característicos de esta brazada, tuve una epifanía. De inmediato me di cuenta lo que había conocido. Encontré la solución que me permitió regresar a mis entrenamientos.

Si ya visualizas como debes realizar la preparación o agarre de la brazada, tienes mucho a tu favor. La colocación correcta y vertical de las estructuras del antebrazo, muñeca y mano constituye el primer paso hacia la ejecución de una efectiva brazada en el estilo libre.

Cuando toda esta estructura inicia su movimiento hacia atrás, el brazo opuesto, el cual se encuentra atravesando la fase de recuperación, debe localizarse en el cuadrante frontal. Asimismo, la sección media o core debe activarse simultáneamente al inicio de esta fase propulsora de la brazada para poder transferir toda la fuerza generada desde la zona abdominal hacia el brazo que se encuentra en propulsión.

brazo-en-cuadrante-frontal
brazo-en-cuadrante-frontal

Una de las características principales que podemos observar durante la correcta ejecución de la brazada de libre es que su trayectoria subacuática es prácticamente recta, con un ligero movimiento en forma de S al inicio del movimiento de traslación del brazo. Durante toda esta trayectoria, la mano siempre se mantiene orientada hacia atrás hasta el punto en el que emerge para iniciar la fase de recuperación de la brazada.

Toda la estructura del antebrazo, muñeca y mano se mantiene vertical con relación a la superficie del agua durante el punto de máxima propulsión y hasta el inicio del empuje final. Mantener esta posición es vital para lograr un desplazamiento efectivo hacia adelante, minimizando significativamente los efectos que las fuerzas de arrastre ejercen sobre el brazo durante su posición vertical con el codo alto.

El inicio del empuje final debe suceder cuando la parte superior del brazo se encuentre contra el costado del cuerpo y su ejecución debe realizarse asemejando un movimiento de ejercicio de triceps con polea. La razón por la que todo el empuje debe realizarse cuando el brazo se encuentra contra el costado es para reducir la posibilidad que se generen vórtices entre el brazo y el cuerpo del nadador, los cuales pueden convertirse en focos de resistencia innecesarios.

Al final de este empuje, la mano continúa orientada hacia atrás y el cuerpo del nadador se coloca sobre el costado opuesto, asumiendo la posición más hidrodinámica que los seres humanos podemos colocarnos dentro del agua mientras nadamos.

empuje-final-de-la-brazada
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La fase de recuperación

La mano, habiendo finalizado su función propulsora, emerge ligeramente orientada hacia atrás para facilitar el quiebre del codo del brazo que recupera. Al emerger, el codo inicia un movimiento preponderante hacia arriba y hacia adelante, manteniendo la mano a unos pocos centímetros de la superficie del agua.

Durante esta etapa de la fase de recuperación de la brazada, el brazo opuesto se mantiene estirado frente al hombro, ejerciendo un efecto de apoyo, ayudando al cuerpo a mantener su posición hidrodinámica. La mano de este brazo se encuentra orientada hacia abajo, en una posición con relación a la superficie del agua que puede oscilar entre los 2 y 12 centímetros de profundidad. Esto va a depender por completo de la estructura musculo esquelética y flexibilidad del hombro del nadador.

recuperacion-del-brazo
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Cuando la mano del brazo que recupera se encuentra a la altura de la cabeza, el brazo que hasta ese momento estuvo sirviendo de apoyo, inicia el agarre o preparación de la brazada. Mientras la mano del brazo que recupera continua su movimiento hacia adelante, se acerca cada vez más a su punto de reentrada, el cual debe estar localizado a unos 10 a 12 centímetros delante de la cabeza, pero en línea con el hombro y no directamente frente a la cabeza.

Para el momento que la mano hace su entrada al agua, el brazo que se encuentra sumergido se encuentra iniciando la fase de propulsión. Al hacer su entrada, la mano inicia un movimiento de traslación hacia adelante y hacia abajo, finalmente colocándose a unos 6 centímetros de la superficie del agua cuando el brazo se extiende por completo.

Conclusión

Durante el estudio de la brazada en el estilo libre, es relativamente sencillo estipular aquellos aspectos que los nadadores deben dominar para realizar una brazada que les provea la mayor propulsión y que contribuya a acelerar su movimiento a través del agua. Una vez entramos en el análisis de los vórtices que pueden afectar el desplazamiento del nadador es cuando empezamos a darnos cuenta de la complejidad del proceso de ejecutar una excelente brazada de libre.

Aquellos nadadores que se pueden catalogar los mas técnicos del mundo, han perfeccionado sus movimientos musculares a través de las diferentes fases de la brazada. Uno de esos elementos, el que mas aporta hacia la velocidad, es el tiempo que transcurre mientras la mano del nadador se encuentra en la fase de propulsión.  Solo considerando ese aspecto, simplificamos nuestro entendimiento sobre por que los velocistas de élite son los nadadores mas rápidos del mundo, aunque ellos no se desplacen con la mejor técnica o estilo.

Los factores que influyen en un estilo libre de clase mundial nos ayudaran a entender el alto nivel técnico que se requiere para nadar bien. Algo que no puede ser exactamente reproducido por dos nadadores. Es como el ADN técnico del nadador. Este concepto es uno de los mas estudiados en la natación. Espero con esta ponencia haber logrado ayudarles a entender mejor la mecánica de la brazada en el estilo libre.

Referencias

  • Hall Sr., G. The high elbow pull of the freestyle stroke. Para The Race Club [Revisado en Enero, 2017]
  • Hall Sr., G. Finesse your freestyle. Para The Race Club [Revisado en Diciembre, 2016]
  • Arellano, R. Vortices and propulsion. Para researchgate.net [Revisado en Enero, 2017]
  • Maglischo, E. Natación: técnica, entrenamiento y competición. Publicado por Paidotribo S.L. [Revisado en Enero, 2017]
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