Tomás Bisonó 7 noviembre, 2016

5 razones por las que necesitas un análisis biomecánico

El análisis profundo de los movimientos específicos de un deporte puede arrojar sorprendentes hallazgos que prometen ayudar a los atletas a mejorar su técnica de manera significativa. Para lograr mejoras vertiginosas en tu natación, explora aquí 5 razones por las que necesitas realizarte un análisis biomecánico.

En el año 1991 pise tierras norteamericanas para iniciar mis estudios universitarios, honor que me había ganado por mis resultados académicos y deportivos como atleta en natación.

El inicio de los años 90 fue una época fantástica para mí. Me acababa de graduar de bachiller en el Colegio Loyola, con sede en Santo Domingo y también tuve un rápido ascenso en rendimiento, logrando muchos premios internacionales en eventos de diferentes niveles en la región centroamericana.

Al iniciar una nueva etapa, ya como mayor de edad, sabía que las nuevas experiencias que viviría en territorio Estadounidense me marcarían para toda la vida. Pero, nunca me imaginé que lo que aprendería como atleta me catapultaría rápidamente a un nivel que nunca esperaba. Allí aprendí lo que era competir en los entrenamientos, también conocí por primera vez lo que era entrenar con pesas para mejorar mi desempeño y por último, fui inmerso en las bondades de la herramienta más robusta para la mejora de la técnica de un nadador: el análisis biomecánico.

Si nunca has sido sometido al tipo de evaluación técnica que abarca el análisis biomecánico, prepárate para ser maravillado. Sometiendo tu técnica al nivel de escrutinio común de este tipo de evaluaciones podrás destapar las claves secretas mediante las cuales lograrás mejoras vertiginosas en tu natación.

¿Qué es la biomecánica?

La biomecánica en una disciplina científica aplicada al deporte que estudia las estructuras que impulsan el movimiento mecánico del ser humano. La misma utiliza estudios elaborados en otras ciencias fundamentales como la ingeniería, la mecánica, la anatomía, la fisiología, entre otras disciplinas que permiten analizar el comportamiento del cuerpo humano y de esta forma resolver los problemas que derivan de condiciones a los que este puede ser sometido, durante el desempeño deportivo.

En la natación, partiendo de las exigencias comunes a las que sometemos nuestros cuerpos al intentar reproducir los movimientos correctos que nos permiten nadar con un estilo eficiente y eficaz, la biomecánica es una disciplina fundamental. Es sin lugar a dudas la ciencia por excelencia para lograr un estilo de clase mundial.

En el pasado, mucho técnicos biomecánicos argumentaban que el rendimiento deportivo estaba caracterizado por la escasa variabilidad entre cada ejecución de un movimiento específico y en la repetición idéntica de esos movimientos. Hoy en día existe una nueva escuela de técnicos, quienes aseguran que la existencia de algún patrón común y óptimo es simplemente falsa. Según este nuevo tren de pensamiento, no existe un único patrón de movimiento definido. Esto se debe a la gran variabilidad observada en el rendimiento motor humano a través de múltiples sujetos.

En términos más simples, cada deportista, partiendo de sus características corporales y por la ejecución de sus movimientos deportivos, tiene, de manera inerte, patrones que varían entre sí mismos y en comparación con los de otros atletas.

Estudiando todo este material, se me hace obvio el por qué es tan importante analizar a profundidad, una y otra vez, la técnica de un nadador a través de la temporada de entrenamientos y de manera subsecuente, a través de los años que practique el deporte de la natación. No es para nada fortuito el avance que algunos nadadores han experimentado después de someterse al escrutinio de una análisis biomecánico.

Habiéndome convertido en entrenador después de haber tenido una exitosa carrera como atleta, he sabido valorar la importancia del estudio minucioso de la técnica de un nadador. A través de ese estudio he podido identificar cinco muy importantes razones por las que todo nadador debe optar por el análisis profundo de su técnica para alcanzar su potencial como atleta en natación.

5 razones por las que necesitas un análisis biomecánico

1. Una imagen vale más que mil palabras

Muchos nadadores tienen la capacidad de ver claramente en sus mentes los resultados de los movimientos y acciones que desean realizar. Es una habilidad básica que poseemos y que nos permite lograr mejoras con un mínimo grado de instrucción. Así que imagínate lo que podemos lograr cuando adquirimos la posibilidad de observarnos nadar a través de la magia del video.

Un buen entrenador posee la capacidad de orientar de manera efectiva a sus pupilos para que logren reproducir con cierto grado de certeza lo que él les transmite. Pero, cuando ese entrenador añade las virtudes del video, cosas mágicas pueden suceder. Avances milagrosos se pueden lograr. Hasta el nacimiento de un atleta de clase mundial puede ocurrir.

Imagínate los avances que puedes materializar si tan pronto como finalizas un par de largos en la piscina tu entrenador te menciona de manera puntual los errores que estás cometiendo. En ese mismo instante te instruye a hacer algunos ejercicios correctores para eliminar esos defectos. Mientras lo haces, él o ella continúa filmándote, ofreciendo correcciones instantáneas de los aspectos que considere necesitan corrección. ¿A dónde no podrías llegar?

Al utilizar las bondades del video, pueden separarse de manera efectiva los ejercicios que trabajan la posición corporal en el agua, aquellos que son prescritos para lograr una propulsión más efectiva y por último podemos discernir la manera adecuada de realizar los movimientos que nos permiten nadar con más eficiencia y por lo tanto con un menor gasto energético.

analisis-estilo-libre
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2. Bracear más rápido no te hace más veloz

Uno de los conceptos erróneos que con más frecuencia escucho es que para nadar más rápido se debe bracear más rápido. Es cierto que la velocidad de los ciclos de brazadas debe cumplir con ciertas condiciones con respecto a ritmo y cadencia, pero si la velocidad fuera lo único importante se violarían algunos principios físicos que en realidad surten sendos efectos en los momentos que intentamos desplazar nuestros cuerpos a través del agua.

Toma cualquier carrera de los 50 metros libre e identifica aquellos nadadores que ocupan las 3 primeras posiciones. Verás que aquel que bracea más rápido no es necesariamente quien gana la carrera. Complementando la velocidad de la brazada debe encontrarse la posición corporal ideal; aquella que le permita al nadador reducir las fuerzas de arrastre que pueden causar su desaceleración.

En este tipo de carreras, es casi imperceptible detectar a aquel nadador que logra mantener la mejor posición corporal a través de la carrera. Pero, si pudiéramos ver la carrera a través de una toma subacuática, en cámara lenta, sí pudiéramos observar este hecho. Aunque cada nadador logre desarrollar su máxima velocidad en algún punto de la carrera, el ganador será aquel que pueda sostenerla por más tiempo. Esto sucede cuando el nadador ganador logra que las fuerzas físicas de arrastre le afecten en menor proporción que a sus competidores.

Por esta razón, la clave para nadar más rápido es, sin lugar a dudas, lograr que nuestros cuerpos logren colocarse en la mejor posición hidrodinámica posible, lo que resultará en un nado más eficiente, en el que las fuerzas de arrastre queden reducidas. Solo entonces es cuando un braceo más rápido resultará en una tremenda ventaja competitiva.

carrera de 50 metros
carrera de 50 metros

3. Identifica cuál es tu punto de equilibrio

Recientemente empecé a trabajar con un atleta practicante del triatlón. Durante la primera sesión fue obvio que debíamos trabajar profundamente en la propulsión de sus brazadas. Pero este sería solo el principio. Una vez nos metimos de lleno en la observación de su técnica, fue más fácil concluir donde se encontraba el principal problema que no le permitía avanzar: nunca le instruyeron cómo establecer su punto de equilibrio.

El punto de equilibrio durante la brazada en el estilo libre es aquel que se halla cuando el brazo se encuentra estirado y sumergido delante de la cabeza, a una altura con respecto a la superficie del agua que no permite que el hombro del mismo brazo se tensione innecesariamente. Es también el punto donde el nadador se encuentra en su posición ideal para iniciar con fuerza el jalón que da inicio a la brazada.

Establecer temprano dónde se encuentra este punto técnico facilita increíblemente la instrucción que el entrenador debe transmitir al atleta. Esto tiene un alto nivel de importancia debido a que una brazada que finaliza próximo a la superficie del agua, cuando debería hacerlo a unos centímetros por debajo de ella, puede causar serios defectos en la técnica del nadador. Como por ejemplo, el hundimiento de las piernas o el arqueo de la espalda.

Si ya encontraste tu punto de equilibrio, fantástico. Pero, si aún estás batallando contra la resistencia del agua y te encuentras que cuando nadas sufres de mucho agotamiento, es hora de buscar soluciones. Es hora de someter tu técnica al escrutinio de un análisis biomecánico.

punto de equilibrio
punto de equilibrio

4. Reduce al máximo la resistencia del agua

Hemos estado abordando el tema biomecánico para el estilo libre. Claro, los principios físicos que aplican para un estilo aplican para todos. Por esta razón, la clave para nadar bien cualquiera de los estilos que componen la natación competitiva sigue siendo vencer la resistencia que el agua ejerce sobre nuestros cuerpos.

Siendo el agua un medio a alrededor de 800 veces más viscoso que el aire, cualquier punto de arrastre afecta directamente el grado de eficiencia con el que nos desplazamos a través del agua. Estos puntos de resistencia son los principales que debemos detectar y corregir. Es siempre recomendable trabajar en aquellas áreas donde se generan las ineficiencias antes de adentrarnos a realizar un meticuloso plan de entrenamientos, el cual sí mejorará nuestras condiciones cardiovasculares, pero no nos hará más veloces en el agua.

El famoso entrenador y medallista olímpico Norteamericano, Gary Hall Sr., se refiere a esta batalla como la riña entre el cuerpo humano y las fuerzas de arrastre que ejerce el agua sobre él. Para Hall Sr., nadar de manera eficiente no es simplemente determinado por la cantidad de brazadas que un nadador realiza por cada largo que recorre en la piscina. Según el propietario de The Race Club, centro de alto rendimiento localizado en Isla Morada, Florida, nadar eficientemente es mejor definido por la velocidad del cuerpo en el agua versus el gasto energético que el nadador agota para lograr esa velocidad.

Puesto en términos más simples y evitando entrar mucho en el área científica, la eficiencia en la natación se resume en las tres propiedades físicas que gobiernan todos los aspectos técnicos de nuestro deporte: las leyes de arrastre, de movimiento y de inercia.

Aunque existen otros atributos de importancia que debemos considerar si en verdad deseamos determinar de dónde proviene la velocidad en la natación (potencia de la brazada, estado mental, fatiga, etc.), si asumimos que tenemos estos factores bajo nuestro control, entonces nuestra técnica se convierte en el atributo principal en la determinación de un nado eficiente. Esa eficiencia puede ser mejorada via la perfección de la técnica, influenciada por la realización de un detallado análisis biomecánico.

fuerzas fisicas en natacion
fuerzas fisicas en natacion

5. Lo que se ve desde afuera no determina lo que sucede debajo del agua

¿Has observado alguna vez a un nadador que al nadar lo hace levantando bien sus codos, girando la cabeza en perfecta sincronización con sus brazadas, pero que es superado por otro que su técnica parece errática y hasta extraña?

Es importante que cada nadador entienda que aunque nadar con una brazada pulida tiene sus beneficios para la estructura de su hombro, lo primordial es qué está sucediendo debajo del agua durante las fases de agarre, jalón y empuje.

La ejecución correcta de las fases de propulsión de la brazada influyen con más efectividad en el deslizamiento del nadador en el agua. Un ejemplo que podrás haber observado es la diferencia en la técnica de dos nadadores de clase mundial: el Canadiense Ryan Cochrane y el nadador de nacionalidad China, Sun Yang.

Ambos atletas gozan de un estupendo deslizamiento, pero si nos enfocamos solamente en la fase de recuperación de sus brazadas, pudiéramos erróneamente concluir que Sun Yang es un nadador muy superior a Cochrane. Sin embargo, ambos son múltiples medallistas olímpicos.

Por medio de un análisis subacuático más minucioso de las brazadas de ambos nadadores podemos rápidamente discernir que ellos poseen unas características muy distintivas que los colocan en la élite de la natación. Ellos gozan de una brazada altamente efectiva, caracterizada por el quiebre pronunciado del codo durante la fases de preparación de la brazada o agarre, jalón y empuje.

Según los fundamentos descritos anteriormente (arrastre, movimiento e inercia), la brazada que se caracteriza por un codo alto, reduce de manera significativa la resistencia que ejerce el agua sobre el brazo que se encuentra sumergido. Esto ayuda que se realicen movimientos más efectivos, causando un mayor grado de inercia del cuerpo mientras se desplaza en el agua, lo que al final se distingue como un estilo efectivo y eficiente.

sun-yang vs ryan-cochrane
sun-yang vs ryan-cochrane

Conclusiones

La biomecánica nos puede ayudar a detectar ciertos patrones de movimiento que pueden estar afectandonos de forma negativa mientras nadamos. Su influencia en la producción de una natación más veloz es incalculable, siendo muchas de sus virtudes documentadas en demasía a través de los años, por técnicos y atletas a la vez. Muchos le atribuyen a esta ciencia sus éxitos en la piscina.

Aunque el ineficiente desempeño del ser humano en el agua se debe a las características mismas del medio acuoso, además de que los seres humanos no evolucionamos favorablemente para subsistir dentro del agua, a partir de un detallado análisis biomecánico podremos optimizar nuestros movimientos dentro del agua, logrando la mayor eficiencia que nuestras largas y delgadas extremidades nos permitan.

Referencias

  • Alcón Villegas, M. La importancia de la técnica en la natación. Para estudiobiomecanico.es [Revisado en Noviembre, 2016]
  • Suarez, G. Biomecánica deportiva y control del entrenamiento. Funámbulos Editores. [Revisado en Octubre, 2016]
  • Hall Sr., G. Finesse your freestyle. Para The Race Club. [Revisado en Noviembre, 2016]
  • Bisono, T. La biomecánica y la importancia en la natación. Para Clinicas de Natacion RD. [Revisado en Noviembre, 2016]

 

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